Las Huellas de Atahualpa Yupanqui
Las Huellas de Atahualpa Yupanqui
Recorré este circuito cultural en los paisajes de Raco

"Viene de tierras lejanas para contar algo"
Los interesados en la cultura e identidad tucumana, encontrarán en la villa turística Raco una propuesta atractiva y placentera para realizar con toda la familia.
Se trata de un paseo interpretativo de baja dificultad que recorre una distancia de 850 metros y que se puede completar en aproximadamente 12 minutos.
A través del paseo, encontrarán información vinculada a la vida y obra del cantautor argentino que se inspiró en los paisajes tucumanos para crear poesías que trascienden el tiempo y el espacio. Entre los himnos del cancionero popular que se plasman en el paseo se encuentran fragmentos de "El arriero va", "El paisano errante", "Caminito del Indio" y "Tierra querida".
Un poco de su vida
Héctor Roberto Chavero, mejor conocido como Atahualpa Yupanqui, nació el 31 de enero de 1908 en plena pampa criolla. De niño la música atrapó su atención y por razones de trabajo, salió a recorrer junto a su familia numerosos rincones de la Argentina. A lo largo de este viaje descubrió diferentes costumbres, maneras de vivir, hacer y hablar, diversos bailes y música, comidas y bebidas.
A sus 10 años llegó por primera vez a Tucumán, sin imaginar que estos paisajes se convertirían en fuente de su inspiración. Fueron cinco los años que la familia vivió en la ciudad de Tafí Viejo, tierra de folklore, paisajes coloridos y naturaleza exuberante.
Al fallecer su padre, regresó a Buenos Aires para cumplir con su rol proveedor. En ese tiempo empezó a firmar bajo el seudónimo Atahualpa Yupanqui, en honor a los dos últimos grandes caciques que existían en el Alto Perú a la llegada de los españoles.
Luego de varios años de andar y recorrer las distintas realidades latinoamericanas, en 1935 llegó a Raco, un pueblo encantador en el que decidió establecerse y construir un rancho entre sus verdes cumbres. Este lugar se convirtió en su hogar y cobijo, retribuyéndole más tarde con versos y melodías que se convirtieron en himnos del cancionero argentino. Residió aquí hasta 1945.


