Laguna del Tesoro

 



Si de singular belleza se trata, la Laguna del Tesoro es el lugar indicado. Luego de recorrer intrincados caminos, abruptas subidas y el cruce del arroyo El Soñador, se llega a la Cuesta del Desesperado, que da lugar a esta maravillosa laguna situada a 1850 metros sobre el nivel del mar de propiedad privada. El puesto de la Laguna sirve de campamento base para las expediciones hacia los Nevados del Aconquija. Se recomienda su visita con guías.


La historia de la Laguna se remonta a la época de la conquista por parte de los españoles. Cuenta la leyenda que los indios perseguidos por los colonizadores arrojaron todos sus tesoros al fondo de la Laguna con el fin de ser protegidos por un inmenso toro negro con astas de oro.


Las tierras, en un principio, pertenecieron a la parte norte del antiguo valle del Suncho o Potrero del Suncho, hábitat anterior de los indios Aconquijas. Fue descubierta por los montañistas en la década del treinta y comenzó a ser visitada asiduamente por éstos y por grupos de estudiantes de toda la provincia. Además de disfrutar de la naturaleza y el trekking, los amantes de la pesca podrán deleitarse con ejemplares como pejerrey y trucha del río Cochuna.