Cerca del cielo: el pozo milagroso de San Francisco Solano que atrae a cientos de fieles en Tucumán
Cerca del cielo: el pozo milagroso de San Francisco Solano que atrae a cientos de fieles en Tucumán

Cada tanto, los medios de comunicación del país se hacen eco de historias difíciles de explicar, relatos de hechos extraordinarios o milagrosos y nunca falta aquellos que tienen su origen en Tucumán, más precisamente en una localidad ubicada al norte de la provincia: Trancas. Allí se encuentra el Pozo de San Francisco Solano, un sitio que toda persona con ansias de vivir una experiencia sagrada debería conocer en su paso por el territorio tucumano.
El pozo es reconocido como uno de los lugares más energéticos de la provincia. No es para menos: se trata de uno de los parajes donde estuvo San Francisco Solano durante su paso por Tucumán, hace más de cuatro siglos, allá por el año 1590.
Cuenta la tradición que, en medio de una severa sequía que azotaba la zona, el misionero franciscano golpeó la tierra reseca con su bastón y comenzaron a brotar agua cristalina y peces, suficientes para alimentar a toda la comunidad. En la actualidad, cientos de devotos llegan hasta el pozo para pedir por la salud de sus seres queridos o agradecer favores concedidos.
En esta ocasión, un medio nacional evocó la historia de Carlos, un hombre que llora en silencio frente a la imagen del santo. Un año atrás había estado en ese mismo lugar rogando por la vida de su esposa, quien agonizaba tras sufrir un accidente en la ruta. Hoy ese hombre regresa desde su ciudad para agradecer: ella está en casa y ha vuelto a caminar.
Su promesa fue volver cada año para limpiar el lugar y llevar flores para embellecerlo. Al llegar, nunca olvida tocar tres veces la campana de la ermita, uno de los rituales que cumplen quienes visitan el santuario. Según la creencia popular, esas campanadas llaman al santo para que permanezca atento a las súplicas y agradecimientos de sus fieles.


