Queso y Vino, sabores con altura
Queso y Vino, sabores con altura

Hay sabores que se remontan a mucho tiempo atrás… Tan ancestrales como la tierra donde nacieron.
Cuando los jesuitas llegaron hace más de tres siglos, trajeron consigo su agricultura y ganadería, con prácticas y saberes que echaron raíces profundas en el Valle Calchaquí.
Sus quesos tipo Tafí, que sigue la originaria técnica del queso manchego, y las primeras cepas de vid son parte de una herencia que todavía vive en estas tierras, y hoy somos testigos de sus frutos…
Primer Tramo
El Origen del Queso y la Huella Jesuita en Tafí: Tradición quesera e historia viva en Tafí del Valle
Estancia Las Carreras: En este emblemático establecimiento colonial, los visitantes pueden experimentar el proceso de elaboración integral que abarca desde las etapas iniciales de la cría y el cuidado del ganado lechero en las pasturas del valle, pasando por las rutinas de ordeñe, hasta las técnicas tradicionales de producción en su fábrica.
Durante las visitas guiadas los turistas conocen los secretos del hilado, el prensado en moldes tradicionales y las distintas variedades de queso que producen (frescos, semiduros y saborizados), culminando con degustaciones guiadas en sus patios históricos.
Tambo Señora Sofía: Un espacio que conjuga la calidez familiar con el rigor artesanal. Aquí el guiado lleva al viajero a descubrir el día a día del tambo, mostrando el manejo sustentable del ganado y la importancia de la alimentación del animal en la calidad final de la leche. El establecimiento abre sus puertas para mostrar cómo la fermentación natural le otorga la consistencia y el sabor característico a sus quesos tafinistos, ofreciendo un contacto genuino con las tareas rurales y la comercialización directa de sus distintas variedades.
Museo Experiencia Estancia Los Cuartos: A través de un recorrido inmersivo por el imponente casco histórico de la estancia, se explora la vida cotidiana de las familias pioneras del valle, su historia y la forma estrecha en que el desarrollo de esta propiedad estuvo —y está— vinculada a la producción de queso tradicional.
Museo Jesuítico de La Banda: El broche histórico de Tafí se sitúa en este complejo patrimonial que data del siglo XVIII. Los visitantes realizan un recorrido para conocer el museo y, principalmente, su sala denominada "Fábrica de Quesos". En este espacio arqueológico, y a través de un relato conductor, se desentrañan las técnicas de fabricación del queso tipo manchego que fueron enseñadas por los jesuitas a los habitantes originarios del valle hacia 1718, marcando el punto de partida de la identidad gastronómica tucumana.
Segundo Tramo
El Encuentro con el Vino de Altura y el Maridaje Perfecto
El recorrido continúa atravesando el imponente Abra del Infiernillo para conectar con la Ruta del Vino de Altura en el Valle Calchaquí tucumano. Esta emblemática ruta turística reúne a 14 bodegas y fincas tucumanas, distribuidas en localidades como Amaicha del Valle, Colalao del Valle, y El Bañado, abarcando desde pequeños productores artesanales y bodegas comunitarias (como Los Amaichas) hasta emprendimientos industrializados de proyección internacional. Al estar situados a más de 2.000 metros sobre el nivel del mar, estos viñedos crecen bajo condiciones climáticas únicas dando vida a vinos de una intensidad, estructura y carácter excepcionales.
Queso y Vinos, sabores con altura busca promover la articulación comercial entre estancias productoras de quesos y bodegas de la Ruta del Vino de Altura, generando puntos de venta recíprocos. Esto permite adquirir y degustar ambos productos de manera integrada en cualquier punto del recorrido.
Catas de Identidad en territorio: Las bodegas y estancias ofrecerán degustaciones guiadas diseñadas de forma conjunta. Allí se podrá experimentar cómo los distintos estadios de maduración del Queso Tafí encuentran su equilibrio exacto y se potencian al encontrarse con las notas y la estructura de los vinos de altura tucumanos.

