El Siambón

 




Una enorme alfombra verde en la que se elevan cerros de diferentes alturas y de tonalidades soñadas dan la bienvenida a El Siambón, un pueblo en el que se combinan las delicias del paisaje, una historia que persiste y una paz poco común. En El Siambón, hasta el aire que se respira es diferente: un olor a campo invita a recorrer la villa veraniega en cualquier momento del día, con temperaturas más que agradables.


Desde San Miguel de Tucumán, se puede llegar a través de la Ruta Nacional Nº 9 para empalmar luego de 27 kilómetros con la Ruta Provincial Nº 341. Desde allí, se recorren aproximadamente 30 kilómetros más hasta llegar a El Siambón.


En turismo, la visita obligada es el Monasterio de Cristo Rey, perteneciente a la Orden de los Benedictinos fundado en 1956. Desde aquel entonces, la villa, era propicia para una vida ideal de oración y trabajo de aquellos jóvenes monjes que se iniciaban con optimismo. La abadía posee una arquitectura particular, construida con piedras del lugar en la cumbre de una alta lomada. El turista podrá conocer su historia, asistir al templo y degustar los dulces regionales que realizan los monjes desde hace décadas. Famosos por la producción de sus licores, jaleas, dulce de leche, miel, como así también por los productos cosméticos y fitoterápicos. Todos ellos llevan su característico sello distintivo de lo local.


El monasterio ofrece misas en distintos horarios; para más información comunicarse al teléfono 0381-4925000.


Otra opción para enamorarse de los senderos y cerros son las cabalgatas guiadas o un paseo por El Nogalito, un lugar para los aficionados del camping que está a 10 kilómetros de esta villa.