Simoca

 



Simoca tiene un origen quechua “Shimukay”, que significa lugar de gente tranquila y silenciosa o lugar de paz y silencio. La ciudad está ubicada en el sudeste de la provincia a 50 kilómetros de San Miguel de Tucumán sobre la Ruta Nacional Nº 157.


Conocida como la Capital Nacional del Sulky, es una localidad orgullosa de sus tradiciones cuyo exponente más auténtico es la feria de los sábados. En ella, los vendedores acuden a ofrecer los más diversos productos que van desde las exquisitas comidas regionales, artesanías, miel de caña, empanadillas y rosquetes, hasta artículos importados y cigarrillos en chalas. Este lugar cuenta con puestos de comidas típicas donde sigue vigente la modalidad del “trueque” de productos. Sus fieles vendedores de todos los sábados canjean sus productos ante la mirada azorada de los visitantes que no imaginaron una docena de huevos o un lechón como moneda de cambio en el comercio local. Durante el mes de Julio, se realiza una verdadera fiesta que trascendió las fronteras de la provincia y del país, la Fiesta Nacional de la Feria. La misma nació en el año 1980 con motivo de homenaje al pueblo simoqueño. Al comienzo de la fiesta, se realiza un desfile de Sulkys y de caballería gaucha representando un testimonio viviente de la historia del país.


Otra celebración importante de Simoca, es la Fiesta Nacional del Sulky. Realizada a fines de noviembre, todos los años convoca a destacadas figuras del canto folklórico nacional y local acompañados del pintoresco y ya tradicional desfile de sulkys, carros y carretas por las calles de la ciudad.


En el paseo por la ciudad, se puede visitar la plaza Bartolomé Mitre, la iglesia La Merced, el museo El Rosedal, la antigua estación de trenes y las ruinas de San Antonio de Padua a sólo 9 kilómetros de distancia.


Simoca ofrece también opciones de hospedaje, comercios de todo tipo y una variada gama de locales gastronómicos.